APEDE presenta su II Informe del Observatorio de la Visión País 2025

APEDE presenta su II Informe

del Observatorio de la Visión País 2025,
Que revela situación actual en 30 categorías económicas y sociales que impactan el crecimiento de Panamá

 

 

Panamá, 11 de octubre de 2017. La Visión País 2025 fue propuesta por la APEDE en el 2014, bajo el entendimiento de que Panamá requería perfeccionar su sistema democrático como plataforma fundamental y transversal del desarrollo con gobernabilidad democrática y, paralelamente, accionar políticas públicas encaminadas a lograr: inclusión, productividad con sostenibilidad, así como competitividad y apertura económica, pilares sobre los cuales se sustenta el desarrollo inclusivo y próspero, sobre la base del crecimiento de sectores productivos estratégicos.
Esta visión país constituye una herramienta para que APEDE, junto al sector privado y público, la sociedad civil y la nación en su conjunto, puedan abocarse a identificar los proyectos de mayor prioridad e impacto, y que tendrían mayor incidencia en la construcción de un mejor país, y el necesario fortalecimiento de nuestra instituciones democráticas mediante una reforma constitucional que entre otras fortalezca la necesaria separación de los poderes del Estado y el sistema de justicia, para beneficio de las presentes y futuras generaciones.

Héctor Cotes, presidente de APEDE, señaló que este Segundo Informe del Observatorio de la Visión País 2025, realizado con el apoyo de CAF, como aliado estratégico, incluye el análisis de un grupo de indicadores denominados de contexto, el cual presenta los aspectos generales de la realidad nacional, así como un conjunto de indicadores que emanan de los objetivos estratégicos de la Visión País 2025, agrupados en 30 categorías, en los que se destaca 12 áreas, cuyo impulso debe continuar; 11 categorías que requieren que se dedique mayor atención para que tengan mejor desempeño y siete en las que, lamentablemente, no se muestran avances, por contrario, inclusive retrocesos, que nos alejan de la construcción del Panamá que todos anhelamos.

Cotes indicó que “el documento no es una crítica, ante aquellos temas en los que no hemos logrado avances y que al final se convierten en el lastre del desarrollo nacional, sino que este documento es una oportunidad ante el desafío de impulsar el crecimiento de esos sectores al tener un panorama claro que nos debe llamar a la reflexión y que nos debe unir como nación para alcanzar un crecimiento pleno y sostenible”. Igualmente, anunció que “la Visión País 2025 ahora será la Visión País 2040, para garantizar que las próximas generaciones vivan en un Panamá próspero e inclusivo”. Agregó que en la medida en que se logre un adecuado comportamiento de los componentes que conforman cada uno de los pilares y ejes de la Visión País 2025, Panamá se irá acercando a los niveles de desarrollo que le permitirán ser un “país plenamente democrático y respetuoso de la ley, próspero, competitivo e incluyente, con identidad propia, desarrollo sostenible y comprometido con la educación, la calidad de vida de su población y con el medio ambiente”.

En este orden, el consultor Juan Antonio Casas Zamora indicó que el informe detalla siete temas críticos como: el incremento del trabajo informal, la pérdida de confianza en las instituciones democráticas y la percepción de corrupción, la falta de desarrollo humano de la población en las comarcas y áreas rurales postergados, la deficiente formación, en cantidad y calidad, de cuadros técnicos, la deficiente oferta exportable de bienes y el deterioro progresivo de la producción agropecuaria.

Entre los indicadores más preocupantes es el descenso, de la confianza del público en las instituciones democráticas: entre el año 2015 y 2016, el Órgano Ejecutivo pasó del 30% al 18%, el Legislativo decreció de 25% al 17%, y el Judicial descendió del 29% al 20%.

Por otro lado, la inversión pública en educación, que representó entre el 3% y 4% del PIB en el quinquenio, no ha arrojado los resultados esperados en cuanto a calidad de la educación. A pesar de que se haya duplicado lo que el Estado invierte por estudiante desde el año 2010, llegando en el 2016 a B/.2 mil 425, persisten grandes desigualdades entre el nivel de escolaridad entre las provincias centrales y las comarcas y áreas más postergadas persisten deficiencias en la formación de los estudiantes que limitan su inserción en el mercado laboral y en áreas pujantes como servicios logísticos, el sector financiero, la agroindustria, el turismo y el intercambio comercial.

Asimismo, las 11 áreas en situación regular, en las que hay cierta estabilidad e incluso algunos avances, pero con una necesidad perentoria de mejorar aspectos puntuales del desempeño y la efectividad sectorial, se incluyen: el empleo en general, el fortalecimiento del Estado de derecho, la educación, la salud, la gestión de las finanzas públicas, la formación de recursos humanos, el turismo y la competitividad en general.
En tanto que se resalta que 814 mil 321 personas son beneficarias de los diferentes programas de subsidios a familias, como la beca universal, Ángel Guardian, 120 a los 65, con una erogación anual de B/.428 millones aproximadamente, lo que representa un promedio de B/.525 por beneficiario.

Cabe resaltar que doce áreas en buena situación, que han mostrado tendencias positivas y que, se mantendrán en una trayectoria favorable en el mediano plazo, están: crecimiento del PIB y del PIB per cápita, movimiento de los precios, estabilidad política, atención de los grupos vulnerables, medio ambiente y los sectores energético, logístico y financiero.

Por su parte, el economista Felipe Argote destacó que, en el quinquenio analizado, mientras el PIB tuvo crecimiento promedio por encima del 6.5%, el PIB per cápita creció por debajo del 5% en promedio. Afirmó que los cuatro sectores que más aportan al PIB son comercio, construcción, logística y actividades inmobiliarias, sin embargo, comercio y logística tuvieron crecimientos por debajo del promedio, por lo que las actividades inmobiliarias y la construcción fueron las que arrastraron la economía hacia arriba en el quinquenio. Otros sectores crecieron de forma importante, como minas y canteras, pero por su baja participación en el PIB no se percibe su efecto. El crecimiento de la informalidad en el empleo (40%) es motivo de preocupación, igual que el crecimiento de la deuda pública (60%), aunque sigue por debajo del 40% con relación al PIB. Entre los sectores estratégicos, el sector agrícola se contrajo, el financiero tanto como el logístico mostraron desaceleración, mientras el turístico presentó cifras mixtas, indicó.
Igualmente, la consultora Luisa Turolla enfatizó como conclusiones del informe que Panamá tiene una base económica sólida con un robusto crecimiento económico. El tamaño de la economía se ha duplicado en la última década. Durante el quinquenio 2012-16 el PIB ha seguido creciendo en promedio más del 6%, si bien con tasas menos elevadas comparadas con el quinquenio anterior. Igual tendencia positiva ha mantenido el PIB per cápita. La elevada tasa de inversión que llegó al 45% del PIB en el quinquenio, especialmente en infraestructura, ha determinado el crecimiento de la economía con potencial de sostenibilidad en el futuro. No obstante, se han mantenido fuertes disparidades en la evolución económica sectorial y regional lo cual indica que persisten fuertes desigualdades en los ingresos de la población.

El país ha mantenido estabilidad política y alternabilidad del poder. Se evidencia debilidad institucional y erosión del grado de confianza por los escándalos internacionales y las evidencias de corrupción. El fortalecimiento del estado de derecho y de sus instituciones representa uno de los principales retos a enfrentar. La estabilidad y la reputación son factores absolutamente necesarios para mantener el flujo de inversión extranjera que junto a la nacional pueda generar un crecimiento sostenido. De la misma manera es necesario mantener nuestra economía abierta generando oportunidades por medio de alianzas y acuerdos comerciales en la región y en el mundo. En este eje estratégico se inserta el establecimiento de relaciones diplomáticas con China.

Cuellos de botella en el sector laboral señalan la necesidad de una mayor inclusión al adecuar la oferta de recursos humanos a la demanda en todos los sectores de la economía, en especial se requiere urgentemente la formación de técnicos. El aumento del empleo informal es otro síntoma del problema. Los subsidios a la población no pueden ser sustitutos de la actividad económica y del empleo digno. La educación y salud necesitan mejorar en forma notoria su eficiencia, cobertura y calidad del servicio para toda la población.

Para realizar este aporte tangible, la APEDE estableció un observatorio y así asumió el reto de entregar anualmente, un informe a la nación que comprendiera avances y retrocesos de la Visión País 2025, de manera de efectuar un seguimiento, mediante el análisis de indicadores económicos y sociales, que contribuyera al perfeccionamiento del sistema democrático de Panamá, como plataforma fundamental y transversal del desarrollo con gobernabilidad. El primer Informe de la Visión País 2025 fue presentado en junio de 2016 y, por segundo año consecutivo se presenta hoy con el compromiso de que el próximo será para en el año 2018.

La siguiente tabla categoriza la situación de los distintos componentes de la Visión País 2025, según presentan, para el período en cuestión, avances positivos, en color verde; neutrales, en amarillo; o negativos, en rojo.

Clasificación de los pilares y sectores de VP2025, según el grado de avance, Panamá, 2016